

La criba MOGENSEN utiliza hasta 6 pisos de mallas, planteamiento que permite obtener hasta 7 productos distintos en función de la curva granulométrica del material.
El tipo de vibración de la criba depende de la utilización de uno ó dos vibradores y su amplitud y frecuencia varía en función del tipo de clasificado a realizar.
Las luces de malla disminuyen progresivamente de la superior a la inferior, a la vez que su pendiente aumenta. Esto hace que el material fluya rápido y verticalmente a través de las telas, consiguiéndose así altas capacidades. Además se reducen considerablemente los cegamientos y desgastes producidos en una criba convencional, donde una gruesa capa de material avanza lentamente en todo el largo de la tela.
Este principio de funcionamiento incrementa la eficacia y la capacidad de la criba aumentando la gama de materiales difíciles que se puede tratar con éxito: finos, húmedos, pegajosos, etc.